Pronunciamiento público en defensa del derecho a la educación

A la comunidad educativa, docentes, madres y padres de familia, autoridades y sociedad en general:

Desde la Gran Campaña Nacional por la Educación (GCNPE) y la Mesa Interinstitucional de Innovación Educativa (MIIE) reafirmamos nuestro compromiso con el derecho fundamental de niñas, niños, adolescentes y juventudes a recibir una educación pública gratuita, sin interrupciones y con pertinencia cultural y social. Este derecho, consagrado en la Constitución y en tratados internacionales ratificados por Guatemala, es innegociable y exige el compromiso de todas las partes responsables del sistema educativo.

Reconocemos y felicitamos a las y los docentes que, con ética y vocación, continúan en las aulas desarrollando el proceso educativo. Su compromiso es un acto de justicia y una manifestación concreta del papel transformador de la escuela. Los animamos a seguir siendo parte activa e importante en la construcción de una sociedad más justa, desde cada aula y comunidad, garantizando el derecho a aprender de cada estudiante en el país.

Esta labor docente tiene lugar en los centros educativos, donde se desarrollan pensamientos críticos y se fomenta la participación ciudadana. Es importante mencionar que cada día de clase representa una oportunidad para formar ciudadanos capaces de transformar su entorno y construir un país más justo y equitativo. Estamos convencidos de que la educación no es solo el futuro, es el presente que necesitamos cuidar.

En este contexto, hacemos un llamado a los distintos actores del sistema educativo:

  • Convocamos a las y los docentes a mantener su labor educativa con compromiso y conciencia social, reconociendo que el derecho a la educación no debe ser interrumpido.
  • Instamos a madres y padres de familia a participar activa y corresponsablemente en el proceso formativo de sus hijas e hijos, acompañando, exigiendo y apoyando desde el hogar, la escuela y la comunidad.
  • Solicitamos a las autoridades competentes y a todas las partes involucradas a garantizar la continuidad del ciclo escolar mediante el diálogo público, responsable y ético con todos los sectores involucrados.

La educación no es solo un derecho; es el pilar que sostiene la democracia, la equidad y la esperanza de un país que anhela transformarse. Hoy, más que nunca, nos corresponde alzar la voz, organizarnos y defender cada aula abierta, cada maestro o maestra enseñando, y cada estudiante aprendiendo. Defendamos el presente de la educación para asegurar el futuro de nuestro país.

¡Unámonos por una educación pública digna, crítica y transformadora para todas y todos!

Guatemala, 11 de junio de 2025